El silencio suele ser lo primero que la gente nota aquí. Pinos, vistas abiertas y poco más que el sonido de la naturaleza, mientras Marbella queda a menos de diez minutos.
Ubicada dentro de la comunidad privada de El Madroñal, esta villa contemporánea se asienta en una parcela de 3.000 m² rodeada de vegetación madura y vistas a la montaña. Construida en 2018, la propiedad combina líneas arquitectónicas limpias con materiales naturales, creando espacios que se sienten cálidos, confortables y conectados con el entorno.
Amplios ventanales integran el paisaje en casi todas las estancias, mientras que la distribución ha sido diseñada tanto para el día a día como para recibir invitados. La vivienda principal cuenta con cuatro dormitorios en suite, un baño de cortesía y un amplio salón de planta abierta que conecta directamente con las terrazas y los jardines.
La cocina está acabada con materiales de alta calidad y se complementa con una cocina de servicio independiente, especialmente útil para reuniones numerosas o largas estancias familiares.
Un generoso despacho disfruta de luz de la mañana y vistas abiertas al valle, mientras que prestaciones prácticas como bodega y garaje para tres vehículos garantizan el confort durante todo el año.
La casa de invitados independiente sigue la misma filosofía, con dos dormitorios en suite, cocina propia y sala de estar separada. Ofrece privacidad a los huéspedes sin desconectarse de la residencia principal.
En el exterior, la vida transcurre de forma natural en terrazas y jardines durante gran parte del año. La piscina ocupa el centro de los espacios exteriores, rodeada de árboles maduros, zonas de sombra y varios rincones tranquilos diseñados para disfrutar del aire libre sin interrupciones.
El confort está integrado desde el principio: suelo radiante en toda la vivienda, sistema aerotérmico, aire acondicionado, domótica, triple acristalamiento, vestidores, persianas eléctricas y amplio almacenamiento.
El Madroñal sigue siendo una de las urbanizaciones más tranquilas de la Costa del Sol. Colegios internacionales, campos de golf, restaurantes y servicios cotidianos están al alcance, mientras que la costa queda lo suficientemente cerca sin que eso la convierta en parte del paisaje.
Las propiedades en El Madroñal siempre han atraído a compradores que buscan privacidad ante todo. El hecho de que Marbella, San Pedro y la costa estén a solo unos minutos es lo que hace que la ubicación funcione tan bien.