El Casco Antiguo es la parte de Marbella que enamora a la gente antes de que lleguen a comprenderla del todo. Calles estrechas, naranjos, plazas que se llenan por la noche y se quedan en silencio por la mañana. Este apartamento está justo en el centro de todo eso. Ha sido completamente reformado, y bien hecho. Tres dormitorios, cada uno con su propio baño, más un aseo de visitas, para que nadie tenga que compartir ni hacer cola. La cocina es abierta y equipada, conectando directamente con el salón y el comedor. Grandes puertas acristaladas y un par de balcones traen la luz y ofrecen vistas sobre las calles de abajo. Lo que obtienes Tres dormitorios en suite. Cada uno con su propio baño, más un aseo de visitas independiente. Ideal para familias, para compartir o para alquilar. Cocina abierta y zona de estar. Un espacio luminoso y conectado, cómodo para la vida cotidiana y para recibir visitas. Pensado para el clima. Doble acristalamiento y unidades individuales de aire acondicionado, para calentar o enfriar solo las habitaciones que se usan. Un trastero. Más raro de lo que parece en un piso de casco antiguo, y muy útil una vez que tienes bicis, maletas y material de playa. La ubicación, sin rodeos Puedes ir a pie a casi todo. Playa, puerto deportivo, tiendas, colegios, parques, paradas de autobús, todo en pocos minutos. Restaurantes y cafeterías en la puerta, que es la razón por la que la gente vive aquí. Las desventajas son las que comparte todo casco antiguo. El aparcamiento es escaso, así que probablemente dejarás el coche en un garaje cercano en lugar de en la puerta. Las tardes de verano se animan, y los fines de semana de feria más todavía. Si buscas silencio, este no es el lugar. Si quieres salir al corazón de la actividad, es difícil superar esto. Para quién es adecuado Funciona como vivienda habitual todo el año, como base vacacional que se cierra entre visitas, o para alquilar. Los pisos del casco antiguo con tres baños completos mantienen bien su valor y se alquilan bien, así que el argumento inversor aquí es real, no solo retórica.